El triunfo libertario del domingo pasado posiblemente pueda entenderse en el miedo a
posibles movimientos del dólar y en el miedo al desquicio inflacionario materializado en manos de Sergio Masa y Alberto Fernández que aún está fresco en la memoria colectiva.
Pero el voto hacia la fuerza política de Javier Milei tiene sobre todo un fuerte componente de falta de empatía, donde la indiferencia en relación a las personas con discapacidad que pierden sus pensiones y quedan a la deriva en un país que cada día ofrece menos oportunidades para sobrevivir. En este atronador escenario desprecio por quién es distinto, cabe preguntarse si acaso el votante libertario también es indiferente a los pacientes oncológicos que pierden su tratamiento? La respuesta puede resultar resultar desoladora, porque probablemente sea un rotundo: si, son indiferentes al sufrimiento de los demás.
La crueldad como lugar de pertenencia se erige sobre la Patria con frases que hacen alusión al sometimiento sexual, como mandriles. También narrativas que celebran la pobreza usando a la
polenta de modo peyorativo como una suerte simbología del nuevo ideario del anti peronismo.
Estamos ante un proyecto político que no promete producción y empleo, sino que promete venganza al grito de “tiemblen zurdos”, poniendo un ladrillo más en la pared de la pedagogía del desprecio construida metódicamente durante décadas por la oligarquía argentina.

Frente a este escenario de creciente falta de consideración hacia el otro, resulta necesario pensar en qué tipo de sociedad estamos construyendo, porque en la emoción colectiva de millones en las calles celebrando un mundial de futbol, también anida la pulsión de desprecio hacia el
que esta al lado, y en esa contradicción abismal se está edificando la particular estructura moral de nuestro país.

Lágrimas de zurdo dirán los jovenes libertarios, consideración de quienes la están pasando mal y sufren el hambre diremos otros.
La política como una forma de crueldad avanza con la aprobación de más del 40% del electorado.

By Brian

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