Los datos recientes sobre el destino del aguinaldo desmienten el relato oficial de recuperación económica que impulsa el gobierno de Javier Milei. Lejos de consolidar bienestar, el ajuste libertario está empujando a cada vez más trabajadores a usar el sueldo anual complementario como un recurso de emergencia para tapar agujeros financieros.

Que casi 3 de cada 10 argentinos destinen el aguinaldo al pago de deudas —16 puntos más que el año pasado— no es una señal de orden macroeconómico, sino la evidencia concreta de un endeudamiento creciente de los hogares producto de salarios que no alcanzan, tarifas dolarizadas y precios de alimentos que siguen presionando el presupuesto familiar.


Salarios “estables”, pero insuficientes: la cara social del plan Milei

El propio relevamiento reconoce que los salarios pueden haberse estabilizado, pero siguen siendo insuficientes para sostener la vida cotidiana. En el modelo económico del gobierno nacional, el aguinaldo deja de ser un ingreso extra para convertirse en un “salvavidas” que permite llegar a fin de mes.

Esta situación golpea especialmente a la clase media, históricamente presentada por Milei como beneficiaria de su programa. Sin embargo, más de la mitad debió recurrir a ahorros o endeudamiento en 2025, lo que expone una recuperación macro que no derrama hacia abajo.


Menos vacaciones, menos inversión, menos futuro

Otro dato alarmante es la caída del gasto en vacaciones y en inversión. En un país donde descansar o planificar ya empieza a ser un privilegio, la reducción del consumo en ocio refleja miedo, incertidumbre y pérdida de expectativas.

La baja en inversiones financieras y en compra de dólares no responde a una confianza renovada en el peso, sino a la falta de margen económico para ahorrar. Cuando todo el ingreso se destina a cubrir gastos básicos y deudas, no hay espacio para pensar en el futuro.


El ajuste ordena números, pero desordena la vida

El gobierno de Milei celebra indicadores macroeconómicos mientras los hogares reorganizan su economía en modo defensivo. La orientación “conservadora” del aguinaldo no es una elección libre, sino una estrategia de supervivencia frente a un Estado que se retira y deja a las familias solas frente al mercado.

En definitiva, el uso del aguinaldo para pagar deudas es una radiografía del modelo libertario: equilibrio fiscal logrado a costa del deterioro del poder adquisitivo, la pérdida de consumo y la precarización de la vida cotidiana de millones de argentinos.

By Brian

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